mar. Feb 24th, 2026

Meta inflación 3% sigue lejana para Colombia

Colombia enfrenta un momento económico crucial en 2024. El índice de inflación reportado por el Dane para octubre alcanzó 5,51%, consolidándose como la cifra más alta registrada durante todo el año. Esta situación coloca al país en una posición compleja dentro del panorama económico latinoamericano, ocupando el cuarto lugar en tasas de inflación más elevadas de la región.

El comportamiento del Índice de Precios al Consumidor en Colombia muestra una tendencia preocupante. Desde junio de 2024, cuando se ubicó en 4,82%, la inflación ha mantenido un ascenso continuo: 4,90% en julio, 5,10% en agosto, 5,18% en septiembre, hasta llegar al 5,51% de octubre. Esta progresión evidencia presiones estructurales que afectan la economía nacional y el bolsillo de los colombianos.

En el contexto de América Latina 2024, solo tres países superan a Colombia en niveles de inflación: Venezuela con un dramático 172%, Argentina con 31,8% y Bolivia con 22,2%. Esta situación genera interrogantes sobre la efectividad de las políticas económicas implementadas para controlar el incremento de precios en el mercado colombiano.

Los especialistas en economía colombiana identifican causas específicas detrás de este comportamiento inflacionario. César Pabón, jefe de investigación económica de Corficolombia, explica que el fenómeno responde al efecto inercial y la indexación de precios en Colombia. Los servicios, particularmente arriendos urbanos y alimentación fuera del hogar en las principales ciudades colombianas, constituyen los principales impulsores de esta tendencia.

El momento de publicación de estas cifras coincide estratégicamente con el inicio de las negociaciones del salario mínimo para 2025 en Colombia. El Gobierno nacional ha propuesto un incremento del 11%, cifra que supera en cinco puntos porcentuales la inflación actual. Esta propuesta ha generado debate entre empresarios colombianos, sindicatos y expertos en política económica del país.

Carlos Sepúlveda, director del Score de la Universidad del Rosario en Bogotá, evalúa que Colombia aún no ha logrado estabilizar su inflación hacia el objetivo del 3% establecido por el Banco de la República. Esta situación, según el experto colombiano, implica mantener políticas monetarias restrictivas y podría frenar la reducción de tasas de interés que afectan el crédito en Colombia.

El analista internacional Luis Alberto Villamarín advierte sobre las implicaciones de incrementar el salario mínimo en Colombia por encima de la inflación sin consultar al sector empresarial. Su análisis sugiere que esta medida podría perpetuar la tendencia alcista de precios en el mercado colombiano y afectar la capacidad de las empresas nacionales para mantener sus plantas de personal.

Venezuela presenta el caso más extremo de inflación en Latinoamérica 2024, con 172% según Trading Economics. El Fondo Monetario Internacional proyecta que la economía venezolana podría alcanzar 269,9% de inflación al cierre de este año y escalar hasta 682,1% en 2026, acompañado de una contracción económica del 3,0%. Esta crisis contrasta dramáticamente con la situación colombiana pero sirve como advertencia regional.

Argentina y Bolivia completan el grupo de países con inflación de dos dígitos en América Latina. Argentina registra 31,8%, mientras Bolivia muestra 22,2% con una reducción de 1,1 puntos respecto al mes anterior. En el segmento medio se ubican Brasil (5,17%), Uruguay (4,32%) y Paraguay (4,10%), economías latinoamericanas que mantienen presiones moderadas pero superiores a sus objetivos inflacionarios.

Los países con mejor control de inflación en la región incluyen a Chile (3,4%), Perú (1,4%) y Ecuador (1,24%), seguidos por México (3,57%) y Guayana (3,8%). Estas economías latinoamericanas han logrado mantener estabilidad de precios mediante políticas monetarias más efectivas. En comparación, Estados Unidos registra 3% y Canadá 2,9%, las cifras más bajas entre todas las economías del continente americano.

La situación inflacionaria en Colombia para 2024 plantea desafíos significativos para la política económica nacional. El Banco de la República enfrenta un margen de maniobra reducido para continuar con la política de reducción de tasas de interés, mientras el gobierno debe equilibrar las demandas sociales de incremento salarial con la necesidad de controlar las presiones inflacionarias en el mercado colombiano.

Las próximas semanas serán determinantes para el futuro económico de Colombia. Las decisiones sobre el salario mínimo 2025, los ajustes en política monetaria del Banco de la República, y las medidas gubernamentales para controlar precios definirán la trayectoria económica del país. Los colombianos observan con atención cómo estas decisiones impactarán su poder adquisitivo y calidad de vida en el corto y mediano plazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *