sáb. Feb 28th, 2026

Qué es la estafa y cómo protegerse como turista

Las playas de Ipanema y Copacabana en Río de Janeiro, Brasil, atraen millones de turistas cada año por su belleza natural y vibrante vida nocturna. Sin embargo, detrás de las postales paradisíacas se esconde una amenaza creciente que afecta principalmente a visitantes extranjeros: la estafa conocida como “Buenas noches, Cenicienta” o “Boa Noite, Cinderela” en portugués.

Cameron Golinsky, influencer canadiense de 35 años, experimentó en carne propia este método criminal el pasado 26 de octubre en un bar de Ipanema. Su caso se suma a más de 300 denuncias similares registradas en 2023 en Río de Janeiro, según datos de la Policía Civil brasileña. La víctima perdió 3.000 dólares, su teléfono celular y sufrió una experiencia traumática que lo obligó a abandonar Brasil.

Este tipo de delito se concentra principalmente en zonas de alta afluencia turística de la ciudad carioca, incluyendo los barrios de Ipanema, Copacabana, Leblon y Leme. Los delincuentes seleccionan víctimas en bares, restaurantes y eventos nocturnos, ofreciéndoles bebidas adulteradas con sustancias sedantes para robarles y, en algunos casos, cometer agresiones sexuales.

El método “Buenas noches, Cenicienta” consiste en drogar a la víctima mediante la administración de sustancias psicoactivas en bebidas alcohólicas. Los compuestos más utilizados incluyen Rohypnol (flunitrazepam), GHB (ácido gamma-hidroxibutírico), ketamina y escopolamina. Estas drogas provocan pérdida de conciencia, amnesia y un estado de sumisión que puede durar entre 24 y 48 horas.

Río de Janeiro es el principal destino turístico del Hemisferio Sur, recibiendo 2,82 millones de visitantes internacionales en 2023, según el Ministerio de Turismo de Brasil. La ciudad cuenta con 441 establecimientos hoteleros, la mayoría ubicados en la Zona Sur, particularmente en Copacabana e Ipanema. Esta concentración de turistas convierte a estas áreas en blancos atractivos para organizaciones criminales.

El detective Ângelo Lages, jefe de la Comisaría 12 de Policía de Copacabana, confirmó que las autoridades están analizando grabaciones de cámaras de seguridad para identificar a los responsables del ataque a Golinsky. Uno de los sospechosos ya fue identificado y cuenta con una orden de arresto pendiente por otro caso similar. Sin embargo, la captura de los delincuentes no siempre resulta en condenas efectivas.

En agosto de 2025, la Policía Civil de Río arrestó a tres mujeres vinculadas a un caso similar que involucró a un turista británico de 21 años en la playa de Ipanema. Una de las detenidas, Raiane Campos de Oliveira, había sido arrestada aproximadamente 20 veces por delitos relacionados con la droga “Goodnight, Cinderella”. A pesar de recibir una sentencia de seis años de prisión, esta fue revocada en apelación.

Las autoridades también detuvieron recientemente a Claudio Rafael Silva de Quieroz de Pontes, un escort de 22 años acusado de integrar una banda que utilizaba aplicaciones de citas para contactar a turistas extranjeros, especialmente hombres homosexuales. El grupo operaba en playas y bares de Ipanema, Copacabana y Leblon, drogando a las víctimas para robarles dinero y acceder a sus cuentas bancarias.

Los expertos en seguridad turística recomiendan a los viajeros que visitan Río de Janeiro mantener precauciones especiales en zonas de vida nocturna. Entre las medidas preventivas se incluyen: nunca aceptar bebidas de desconocidos, mantener las bebidas bajo vigilancia constante, evitar separarse de grupos de amigos, y preferir establecimientos con buena reputación y seguridad visible.

El Consulado de Canadá en Río de Janeiro ofreció asistencia a Golinsky tras el incidente, proporcionándole medicación preventiva y apoyo en los trámites legales. Sin embargo, muchas víctimas extranjeras deciden abandonar Brasil sin completar los procesos judiciales, lo que dificulta la persecución efectiva de estos delitos y genera impunidad.

El caso de Cameron Golinsky ha generado conversaciones importantes sobre la seguridad de los turistas en las principales ciudades brasileñas. Aunque Río de Janeiro ofrece atractivos incomparables como el Cristo Redentor, el Pan de Azúcar, el Carnaval y sus famosas playas, los visitantes deben estar informados sobre los riesgos potenciales en zonas turísticas.

Las autoridades brasileñas han intensificado la vigilancia policial en áreas como Ipanema, Copacabana y Leblon, especialmente durante las noches y fines de semana. Sin embargo, la responsabilidad también recae en los viajeros, quienes deben informarse sobre los métodos delictivos comunes en sus destinos y tomar precauciones adecuadas. La prevención y la conciencia son las mejores defensas contra este tipo de estafas que afectan cada año a cientos de turistas en Brasil.

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