Vínculos con congresistas republicanos impulsan candidatura uribista
Miami, Florida – En una oficina del distrito 28 de Florida, Miguel Uribe Londoño, precandidato presidencial colombiano por el Centro Democrático, estrechó la mano del representante republicano Carlos Giménez. El encuentro, celebrado en septiembre de 2025, marcó un hito en la estrategia internacional de un candidato que busca llegar a la presidencia de Colombia en las elecciones de 2026.
Las palabras de Giménez resonaron en redes sociales: “Todo un honor recibir a Miguel Uribe Londoño en Miami. Puede ser el próximo presidente de Colombia”. La declaración, acompañada de una fotografía de ambos políticos, generó reacciones inmediatas en el panorama electoral colombiano, donde los vínculos con Estados Unidos constituyen un factor relevante para sectores del electorado.
Este no fue el único respaldo internacional que Uribe Londoño recibió en las últimas semanas. Días antes, en Bogotá, el senador estadounidense Bernie Moreno, republicano de Ohio y de origen colombiano, lo visitó para expresar su solidaridad y respaldo político. La confluencia de estos apoyos configura una estrategia clara: posicionar al precandidato como la opción preferida de sectores conservadores estadounidenses.
Carlos Giménez, de 71 años, es una figura emblemática de la comunidad cubano-americana en Florida. Nacido en La Habana, llegó a Estados Unidos en 1960 huyendo de la Revolución Cubana. Su trayectoria incluye 25 años como bombero, nueve de ellos como jefe del Departamento de Bomberos de Miami, y un período como alcalde del condado Miami-Dade, el más grande de Florida.
Desde su llegada al Congreso en 2021, Giménez ha sido un crítico vocal de gobiernos latinoamericanos que considera autoritarios o de izquierda. Su posición respecto al presidente colombiano Gustavo Petro ha sido consistentemente negativa, manifestando en múltiples ocasiones su desacuerdo con la agenda del mandatario colombiano, aunque siempre respetando al pueblo colombiano.
La visita de Uribe Londoño a Miami se produce en un momento estratégico. Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha endurecido su postura frente al narcotráfico en América Latina. Las tensiones con el gobierno colombiano actual han alcanzado niveles significativos, con desacuerdos sobre estrategias antinarcóticos y cooperación militar.
Bernie Moreno, por su parte, representa un perfil diferente pero complementario. Senador republicano por Ohio desde 2025, Moreno nació en Bogotá y emigró a Estados Unidos de niño. Su visita a Colombia en agosto incluyó reuniones con diversos líderes políticos, desde el presidente Petro hasta el expresidente Álvaro Uribe, demostrando un interés en mantener puentes con diferentes sectores del espectro político colombiano.
Durante su encuentro con Miguel Uribe Londoño en Bogotá, Moreno destacó la historia familiar del precandidato, recordando el asesinato de Diana Turbay hace 34 años y el reciente magnicidio de Miguel Uribe Turbay. El senador estadounidense enfatizó que estas tragedias deben inspirar a Colombia a combatir el narcotráfico y construir un futuro de seguridad y prosperidad.
La estrategia de Uribe Londoño de cultivar relaciones con congresistas republicanos responde a una lectura del momento político colombiano y estadounidense. Con las elecciones de 2026 en el horizonte, el precandidato busca diferenciarse de la administración actual presentándose como aliado confiable de Washington en temas de seguridad, economía y política exterior.
El Centro Democrático, partido que postula a Uribe Londoño, ha mantenido históricamente una línea favorable a la alianza con Estados Unidos. Fundado por Álvaro Uribe Vélez, el partido ha defendido políticas de seguridad democrática y cooperación militar con Washington. La candidatura de Miguel Uribe Londoño representa la continuidad de esta orientación, ahora reforzada por respaldos explícitos de figuras republicanas influyentes.
Las reuniones en Miami y Bogotá configuran apenas el inicio de una campaña electoral que promete estar marcada por debates sobre modelos de desarrollo, seguridad nacional y orientación de la política exterior colombiana. El respaldo de congresistas republicanos estadounidenses proporciona a Uribe Londoño un capital político que buscará traducir en votos en las urnas de 2026.
Para los colombianos que siguen de cerca el proceso electoral, estas alianzas internacionales representan un elemento adicional de análisis. La pregunta que muchos votantes se harán será si estos vínculos fortalecen la candidatura o si, por el contrario, generan percepciones de dependencia externa. La respuesta llegará en las elecciones presidenciales, donde el electorado colombiano decidirá el futuro del país y la dirección de sus relaciones internacionales.
