Barrios de localidades del sur y centro de Bogotá vivieron encharcamientos, árboles caídos y serios problemas de movilidad por el aguacero
El sur de Bogotá volvió a ser protagonista de una fuerte jornada de lluvias que derivó en inundaciones, caos vial y múltiples emergencias. En horas de la tarde, un aguacero de alta intensidad dejó completamente anegado un tramo de la avenida Boyacá, frente al botadero Doña Juana, donde decenas de vehículos quedaron atrapados. Los videos que circularon en redes sociales y en los canales oficiales del Distrito muestran cómo la vía, habitual corredor para quienes se desplazan entre el sur y el occidente de la ciudad, terminó cubierta por una lámina de agua que superó la altura de las llantas.
La Secretaría de Movilidad reportó que, producto de las precipitaciones, se registraron fuertes encharcamientos en varios puntos del sur y del centro de la capital, afectando la circulación entre localidades como Ciudad Bolívar, Tunjuelito, Antonio Nariño y Barrios Unidos. En el sector de la avenida Boyacá, algunos conductores optaron por detenerse a un lado de la calzada, mientras otros, principalmente vehículos de mayor tamaño, continuaron avanzando lentamente para intentar salir del tramo inundado.
El Cuerpo Oficial de Bomberos e Idiger informaron que atendieron inundaciones en intersecciones como calle 63 con carrera 59, carrera 23 con calle 63, carrera 24 con calle 63, carrera 12 con calle 71 sur y carrera 72 con calle 181, lo que evidencia la extensión del fenómeno desde el sur hasta el norte de la ciudad. Estas zonas, que funcionan como ejes de conexión entre barrios residenciales, zonas comerciales y rutas hacia el centro de Bogotá, experimentaron demoras significativas y congestiones prolongadas.
Además de los encharcamientos, las autoridades registraron al menos ocho emergencias por caída de árboles, algunas de ellas en la avenida El Dorado con carrera 72 y en la avenida Rojas con El Dorado, corredores clave para el acceso al aeropuerto y la conexión con el occidente de la ciudad. En estos sectores, equipos especializados debieron retirar ramas y troncos que obstruían la vía, mientras gestionaban el tráfico para minimizar el impacto sobre los bogotanos que regresaban a casa o se dirigían a sus lugares de trabajo.
Habitantes de barrios en Chapinero y Barrios Unidos, al norte del centro de la ciudad, señalaron que las lluvias volvieron a evidenciar puntos críticos donde el agua se acumula de manera recurrente. En esas zonas, algunos vecinos acompañaron las labores de limpieza de sumideros y cunetas, conscientes de que pequeñas acciones pueden ayudar a drenar más rápido el agua cuando se presentan aguaceros tan intensos como el de este viernes. La situación generó preocupación por el impacto que estos eventos pueden tener en viviendas y locales comerciales.
La Administración Distrital reiteró que Bogotá atraviesa una temporada de lluvias en la que se pueden presentar aguaceros localizados sobre varias localidades, afectando especialmente corredores como la avenida Boyacá, la NQS, la avenida Primero de Mayo y vías de barrios residenciales. Las autoridades insistieron en la importancia de que los ciudadanos consulten el estado de las vías, planifiquen sus recorridos y eviten transitar por sectores reportados como inundados, tanto en el sur como en el norte de la capital.
Con el apoyo de Bomberos, Idiger y los organismos de tránsito, se adelantaron labores de bombeo, limpieza y señalización en las zonas más afectadas. Hacia la noche, la movilidad comenzó a restablecerse paulatinamente, aunque persistieron tiempos de desplazamiento mayores a los habituales. Para los habitantes del sur de Bogotá, este nuevo episodio fue un recordatorio de que las lluvias siguen siendo un factor determinante en la vida cotidiana de la ciudad y que la adaptación a estos eventos es un desafío permanente.
Las inundaciones en el sur de Bogotá, con vehículos atrapados en la avenida Boyacá y emergencias en barrios de varias localidades, confirman la necesidad de fortalecer las obras de drenaje y la gestión del riesgo en la capital. Para los bogotanos, estar informados sobre el estado de las vías, seguir las recomendaciones oficiales y prevenir el taponamiento de sumideros es clave para enfrentar las fuertes lluvias que, cada temporada, ponen a prueba la infraestructura y la movilidad local.
