sáb. Feb 28th, 2026

El corredor unirá la vía perimetral de Funza con el occidente de Bogotá y traerá beneficios para barrios de Fontibón y municipios vecinos

El occidente de Bogotá y la Sabana Occidente dieron un paso clave para mejorar su conexión diaria. Bogotá y Funza firmaron un convenio para estructurar un corredor vial de más de 7,8 kilómetros que unirá la Avenida La Esperanza, en el sector occidental de la capital, con la vía perimetral de Funza, a pocos minutos del casco urbano del municipio.

La obra se suma a la lista de megaproyectos que buscan aliviar los históricos trancones en entradas como la Calle 13 y la Calle 80, por donde se mueven cada día miles de trabajadores, estudiantes y vehículos de carga.

El nuevo corredor será especialmente relevante para habitantes de barrios y conjuntos ubicados en la zona de Fontibón y para quienes se conectan desde Funza, Mosquera, Madrid y Bojacá hacia Puente Aranda, el centro de Bogotá o la zona industrial de Montevideo.

Al ofrecer una ruta directa por la Avenida La Esperanza, el proyecto apunta a descongestionar la Av. Centenario (Calle 13) y a distribuir mejor el tráfico que hoy se concentra en unos pocos puntos críticos, donde un accidente o una obra pueden paralizar la movilidad durante horas.

La sección de 34 metros de ancho, con cuatro carriles en total, ciclorruta de tres metros, amplios andenes y separador arborizado, responde a la necesidad de combinar tráfico regional con espacio para peatones y bicicletas.

Este diseño cobra especial importancia en una zona donde se proyectan desarrollos residenciales e industriales y donde la demanda de transporte seguirá creciendo en los próximos años. Al incorporar infraestructura para movilidad activa, el corredor también se conecta con la red de ciclorrutas que Bogotá viene ampliando hacia el occidente.

En Funza, el impacto será visible tanto en los accesos a la zona urbana como en la conexión con áreas industriales cercanas a la vía perimetral y al corredor hacia Mosquera y Madrid. Comerciantes y transportadores esperan que la nueva salida hacia la Avenida La Esperanza reduzca los tiempos de desplazamiento hacia bodegas, centros logísticos y terminales de carga del occidente bogotano, donde hoy la congestión en la Calle 13 y sus intersecciones con la Carrera 50 y la Avenida Boyacá genera retrasos constantes.

El convenio entre el IDU y la Alcaldía de Funza establece que la estructuración de la obra se extenderá hasta diciembre de 2027 e incluye la creación de un Comité Técnico Operativo para coordinar avances.

En este periodo se definirán los detalles del trazado, la localización precisa de los tres intercambios a desnivel, la articulación con la vía Devisab y las medidas de manejo ambiental en el tramo que atraviesa el entorno del humedal Gualí y el río Bogotá, dos puntos clave para la conectividad ecológica del occidente.

En el nivel metropolitano, el corredor se suma a proyectos como la nueva Calle 13, la ampliación de la Calle 63 hasta Funza, la ALO Centro y la ALO Sur, todos concebidos para mejorar las entradas y salidas de la ciudad.

La articulación con el RegioTram de Occidente, que conectará a Bogotá con municipios como Facatativá, Mosquera, Madrid y Funza, permitirá que la región cuente con una oferta combinada de carretera y tren de cercanías, reduciendo la presión sobre los corredores más congestionados.

Para los ciudadanos del occidente, la expectativa es clara: que la promesa de “entrar y salir en tiempo récord” se traduzca en recorridos más cortos y predecibles, menos horas de trancón y mayor seguridad vial. El éxito del proyecto dependerá de que los estudios definan soluciones realistas y de que, una vez estructurada la obra, los niveles de gobierno involucrados aseguren los recursos necesarios para iniciar la construcción. En un contexto de crecimiento acelerado en municipios como Funza, Mosquera y Madrid, la posibilidad de contar con un nuevo acceso por la Avenida La Esperanza puede marcar la diferencia entre una movilidad colapsada y una región mejor conectada con Bogotá.

El nuevo corredor vial entre Funza y Bogotá por la Avenida La Esperanza será clave para la movilidad en la Sabana Occidente, en especial para quienes se desplazan a diario entre Funza, Mosquera, Madrid, Bojacá y las localidades de Fontibón y Puente Aranda. Con más de 7,8 kilómetros de longitud, perfil de 34 metros, ciclorruta, andenes y pasos a desnivel, la vía se integra al paquete de obras de acceso a Bogotá junto a la nueva Calle 13, la Calle 63, la ALO Centro y el RegioTram de Occidente. Para búsquedas locales como “trancón en la Calle 13”, “nuevo acceso occidente Bogotá”, “corredor Funza–Bogotá” o “Avenida La Esperanza hacia Funza”, este proyecto aparece como una de las respuestas más relevantes en la agenda de infraestructura regional.

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