sáb. Feb 28th, 2026

Senado y Cámara chocan en pleno Capitolio

La sesión de las comisiones económicas comenzó con un ambiente denso, pero nada explosivo. Era el típico día de debate tributario en el Congreso de Colombia: intervenciones extensas, cifras cruzadas, advertencias sobre el déficit y menciones constantes al presupuesto del próximo año. Más de veinte congresistas tomaron la palabra, y un senador de Cambio Radical resumió el clima al hablar de un “festival de la verborrea”, en referencia a la reiteración de los mismos argumentos.

En el Senado, la posición mayoritaria fue clara: archivar la reforma. Los senadores que lideraron esa postura señalaron que el Gobierno pretendía utilizar los nuevos ingresos principalmente para gastos de funcionamiento y nómina, lo que generó resistencia en un contexto donde ya hay críticas por el tamaño del aparato estatal. Además, insistieron en que no es el momento de aumentar la carga tributaria sobre los ciudadanos y las empresas.

La Cámara de Representantes, por el contrario, decidió darle un espaldarazo a la ponencia positiva. Varios de sus integrantes valoraron que el Gobierno hubiera retirado propuestas sensibles como el IVA a la gasolina, el diésel y el Acpm, medidas con alto impacto en ciudades como Bogotá y en regiones que dependen del transporte terrestre para mover productos y personas. Esos ajustes fueron presentados como un gesto para aliviar el costo de vida.

La figura del “archivo digno” emergió como consecuencia de esa yuxtaposición. En la técnica legislativa, se utiliza para referirse a proyectos que no logran un Sí ni un No rotundo por parte de las cámaras, pero que en la práctica dejan de tramitarse. Ni el Gobierno puede cantar victoria, ni la oposición puede atribuirse por completo el hundimiento. Es una salida que refleja el equilibrio precario de fuerzas en el Congreso.

La dinámica interna de la Cámara de Representantes también fue clave. La Comisión Tercera negó el archivo, alineándose con el Ejecutivo, mientras que la Comisión Cuarta no alcanzó el quórum necesario para bloquear el camino del Senado hacia el hundimiento. Esa combinación hizo que el trámite quedara suspendido, sin una ruta clara para reactivarse en los días siguientes.

Para Bogotá y el resto del país, las implicaciones se sienten sobre todo en la planeación del presupuesto 2026. Sin ley de financiamiento, el Gobierno deberá buscar otras fórmulas para ajustar cuentas, ya sea mediante recortes, reasignación de recursos o nuevas propuestas que vuelvan a pasar por el Capitolio. En un contexto de necesidades crecientes en movilidad, educación, salud y seguridad, la ausencia de ingresos adicionales abre interrogantes.

En los próximos días, el foco estará en si se convocan nuevas sesiones y en el comportamiento del quórum en el Senado. El escenario más probable es que la reforma no avance más, mientras la Cámara intenta aprobar la ponencia positiva. Ante ese riesgo de choques abiertos entre las cámaras, el Gobierno podría preferir que no haya sesiones o que falten congresistas para votar, consolidando el “archivo digno” como el cierre silencioso de esta historia tributaria.

La última reforma tributaria del gobierno Petro, tramitada en Bogotá y pensada para cerrar el hueco del presupuesto 2026, termina convertida en un caso emblemático de “archivo digno” en el Congreso de Colombia. La falta de acuerdo entre Senado y Cámara deja al Ejecutivo sin su principal apuesta de financiamiento y refuerza la imagen de un Legislativo fragmentado.

A partir de ahora, el debate se trasladará a cómo se financiarán los programas y compromisos del Gobierno sin esta ley de financiamiento. Lo ocurrido en el Capitolio Nacional será clave para entender las decisiones económicas que se tomen en los próximos meses, y pondrá a prueba la capacidad del Gobierno para replantear su estrategia fiscal y política frente al Congreso y frente al país.

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