sáb. Feb 21st, 2026

Aumentan los reportes sobre una modalidad de fraude que apunta a usuarios de Nequi en Colombia. Delincuentes disparan decenas de notificaciones de “intento de pago” para forzar un toque en “Aceptar” y desencadenar una transferencia no solicitada. La técnica explota la prisa y el estrés.

El modus operandi se apoya en ingeniería social: nada de romper la seguridad, todo de manipular la atención. Las víctimas describen más de 20 alertas en pocos minutos. Quien resiste la presión, entra a la app por cuenta propia, verifica su historial y evita el golpe.

La secuencia empieza con vibraciones constantes y mensajes de confirmación. Al abrir el celular, el usuario ve una fila de solicitudes casi idénticas. El objetivo es provocar cansancio y confusión: en medio del bombardeo, un toque precipitado a “Aceptar” autoriza el débito.

Después del primer impacto, algunos estafadores llaman haciéndose pasar por soporte. Piden códigos o contraseñas “para bloquear el fraude”. La recomendación es cortar la llamada y nunca entregar información sensible. Las entidades no piden claves por teléfono.

La prevención inmediata incluye cuatro pasos: 1) No aceptar solicitudes; 2) Abrir la app oficial y revisar movimientos; 3) Cambiar la contraseña; 4) Reportar el intento por los canales de ayuda. La rapidez en esos pasos reduce riesgos y facilita el rastreo.

El contexto reciente muestra esquemas paralelos: suplantación de apps, comprobantes falsos para comercios y mensajes con enlaces maliciosos. En todos los casos, la verificación desde la app oficial y el rechazo a enlaces externos resultan decisivos.

Para comercios y emprendedores que reciben pagos por Nequi, validar con el verificador oficial y contrastar el movimiento en la cuenta es una barrera simple y efectiva. El comprobante por sí solo no es garantía.

La Superintendencia Financiera y expertos insisten en blindar hábitos: activar biometría, evitar contraseñas obvias, revisar permisos de dispositivos y desconfiar de urgencias telefónicas. La seguridad es un proceso, no un evento.

A nivel de diseño, especialistas recomiendan fricciones “buenas”: mensajes claros que frenen el clic reflejo y resalten “No autorice pagos que usted no inició”. La claridad del copy en pantallas críticas puede salvar saldos.

Los usuarios reportan que mantener la calma es clave. Respirar, verificar, cambiar clave y reportar. En seguridad digital, un minuto de verificación vale más que cualquier impulso.

Las autoridades y la plataforma refuerzan campañas de educación financiera y digital. Las alertas públicas ayudan a cortar la cadena del fraude y a documentar patrones para mejorar la detección.

La consecuencia inmediata de la difusión es doble: menos víctimas y más conciencia. Para el sistema financiero, la tarea es sostener mensajes claros y opciones de reporte fáciles.

La conclusión es simple y práctica: no apruebe lo que no inició, entre por la app oficial y cambie su clave ante señales extrañas. Documente y reporte.

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