La jugada de Díaz recorre Bogotá y Barranquilla
El duelo ante St. Pauli comenzó con sobresalto para los hinchas del Bayern, y también para quienes, desde Colombia, ajustaron sus agendas para ver el juego. El gol de Hountondji al minuto 6 obligó al equipo de Kompany a reaccionar y llenó de mensajes los grupos de WhatsApp: dudas, reclamos, comentarios sobre la defensa. En medio de ese ruido, muchos se preguntaban cuándo iba a aparecer “Lucho”.
En ciudades como Bogotá y Medellín, donde los bares deportivos cada vez programan más partidos de Bundesliga, el protagonismo de Díaz ha ido construyendo una especie de ritual: se celebra cada control, cada enganche y cada remate con la misma intensidad que un gol de la Selección. Ante St. Pauli no fue distinto; cada vez que el colombiano tocaba la pelota, se percibía un murmullo de expectativa.
La acción del 1-1 encontró a muchos aficionados colombianos entre el almuerzo, el trabajo y la conexión al partido. Un pase largo, un control complicado, un resbalón y, de repente, el taco. En cuestión de segundos, la jugada estaba circulando en redes: usuarios en Barranquilla la compartían con orgullo, hinchas en Cali la enviaban a sus grupos, páginas de noticias deportivas en Colombia la repetían junto al titular: “La espectacular asistencia de Luis Díaz con el Bayern Múnich”.
Mientras tanto, en el Allianz Arena el ambiente cambiaba por completo. El empate justo antes del descanso dio aire al Bayern y levantó de nuevo los cánticos en la tribuna. Para Kompany, significó la confirmación de que el colombiano podía resolver partidos cerrados; para Guerreiro, la recompensa al acompañar la jugada hasta el área. Desde el punto de vista de los aficionados, tanto en Alemania como en Colombia, era la prueba de que el guajiro no necesita estar cómodo para inventar algo distinto.
El gol del 2-1, ya en los minutos finales, encontró a muchos hinchas colombianos luchando contra el reloj. En Bogotá, algunos se quedaron un rato más en su pausa de almuerzo; en la Costa, otros retrasaron compromisos o siguieron el partido desde el celular. Al 90+3, el centro de Kimmich y el cabezazo de Díaz terminaron por justificar cada minuto invertido frente a la pantalla. La celebración se replicó tanto en las tribunas del Allianz como en los hogares colombianos.
Las cifras ayudan a dimensionar lo que está ocurriendo: 12 goles y 6 asistencias en 19 partidos para el Bayern, 18 contribuciones de gol que se traducen en titulares, análisis y transmisiones especiales en medios colombianos. En portales deportivos, programas radiales y noticieros de televisión, el nombre de Luis Díaz aparece casi a diario, mezclando la actualidad del club alemán con el pulso de la Selección Colombia.
Para los hinchas más jóvenes, crecer viendo al guajiro como figura del Bayern ya forma parte de su educación futbolera. En barrios de Barranquilla, Soacha, Bello o Bucaramanga, las camisetas rojas del club alemán se mezclan con las amarillas de la Selección, y las canchas de barrio comienzan a llenarse de niños que imitan el enganche, la diagonal y, ahora, el taco desde el piso que se hizo viral ante St. Pauli.
La espectacular asistencia de Luis Díaz con el Bayern Múnich no solo es noticia en Alemania; también se convirtió en tendencia en Colombia, donde miles de aficionados viven la Bundesliga como si fuera un capítulo más del fútbol nacional. Desde Bogotá y Medellín hasta Barranquilla y Cali, cada partido del guajiro con la camiseta roja se celebra como un triunfo propio.
Con 18 contribuciones de gol en la temporada, el colombiano se consolida como uno de los grandes embajadores del país en Europa. Su gol y su asistencia ante St. Pauli fortalecen el vínculo entre Múnich y las ciudades colombianas, y alimentan la ilusión de una afición que ya ve en la Bundesliga una cita obligada para seguir de cerca al hijo de La Guajira que hoy brilla en uno de los clubes más grandes del mundo.
