sáb. Feb 28th, 2026

El Distrito evalúa repetir las restricciones del Halloween

Bogotá se prepara para un diciembre decisivo en materia de movilidad. La Alcaldía estudia extender a la temporada navideña las restricciones a motocicletas implementadas durante Halloween mediante el Decreto 528 de 2025, tras observar una reducción significativa de siniestros. La medida, que dividió opiniones, podría regresar en fechas clave como el 7 y 24 de diciembre.

La Secretaría de Movilidad reportó que durante las noches del 30 y 31 de octubre, cuando rigió la restricción, los accidentes con motociclistas disminuyeron un 23 %. La Policía Metropolitana, por su parte, informó que se redujeron los casos de vandalismo y desórdenes en vías principales.

Para muchos, las cifras justifican una reedición del decreto. Pero para otros, especialmente los repartidores y mototaxistas, significan días sin ingresos. En localidades como Kennedy, Bosa y Engativá, donde se concentra la mayoría de motociclistas, la incertidumbre es palpable.

El Distrito argumenta que diciembre es históricamente el mes con mayor siniestralidad vial. En 2024, murieron 247 motociclistas y más de 3 800 resultaron heridos. “El objetivo no es restringir por restringir, sino salvar vidas”, aseguró un vocero de la Alcaldía.

Los expertos recomiendan que cualquier medida se acompañe de estrategias de comunicación claras, calendarios definidos y alternativas para quienes trabajan sobre moto. “La improvisación genera desconfianza; la pedagogía genera cambio”, opinó la urbanista Lucía Molina.

A nivel local, la administración evalúa implementar zonas seguras para motociclistas y reforzar la iluminación en vías críticas del sur y occidente. También planea un sistema de monitoreo inteligente con cámaras y sensores para detectar infracciones.

El gremio motero, en cambio, insiste en que la ciudad necesita mejorar la infraestructura antes que prohibir. “Mientras las vías sigan llenas de huecos y sin señalización, los accidentes continuarán”, advierte Juan Camilo López, líder del colectivo Motovida.

La tensión se mantiene, pero el consenso es claro: Bogotá requiere un modelo de movilidad donde la moto no sea vista como enemiga, sino como aliada en una ciudad cada vez más congestionada. La ciudadanía, por ahora, espera un anuncio oficial que defina cómo se moverán las motos durante la temporada más intensa del año. Entre luces navideñas y cascos, la capital se debate entre la prudencia y la productividad.

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