Reportan retiro de contenidos ofensivos como parte del pacto

El anuncio de Quintero sobre un pacto de no agresión con Cabal gira en torno a dos verbos: retirar y no repetir. Ambos apuntan a desactivar el ataque personal como herramienta de campaña.
La cobertura indica que la tregua llega tras meses de confrontación; de sostenerse, puede reencuadrar la contienda hacia propuestas y rendición de cuentas.
Expertos en comunicación política recomiendan verificación externa: auditorías de perfiles, listas públicas de contenidos retirados y compromisos escritos. El episodio también conversa con llamados a reducir violencia simbólica y lenguaje de odio en escenarios electorales.
La ausencia de un pronunciamiento largo de Cabal no invalida el anuncio, pero exige claridad sobre cómo aplicará el acuerdo en sus plataformas. La ciudadanía puede jugar un rol activo mediante observatorios de campaña y alertas cuando se incumplan los estándares.
Lo que ocurra en las próximas semanas será la medida real del pacto: el comportamiento en X, foros y tarimas dirá si la tregua es principio o excepción. Un acuerdo creíble exige monitoreo y coherencia. Si la tregua se traduce en cambios visibles en redes y discursos, podría elevar el listón de la campaña 2026 y disminuir la polarización.
