Operativo interlocal recuperó tramo clave del canal
En la frontera entre las localidades de Los Mártires y Puente Aranda, el Canal Comuneros ha sido, durante años, un lugar de paso más que un destino. Miles de vehículos lo cruzan sin mirarlo, cientos de peatones caminan a su lado con prisa, y solo quienes viven o trabajan cerca saben cuánto se ha degradado este corredor. Por eso, la jornada en la que el canal amaneció lleno de cuadrillas de aseo, policías y funcionarios de distintas entidades llamó la atención de todo el sector: algo distinto estaba pasando en ese tramo entre la carrera 27 y la 30.
A diferencia de otros días, en los que predominaban los cambuches y las montañas de basura, esta vez el paisaje estaba marcado por chalecos reflectivos, escobas y bolardos de seguridad. La Alcaldía Local de Los Mártires, con el apoyo de la Secretaría de Seguridad, la UAESP, Aguas de Bogotá y la Policía, lideró una megatoma que buscaba recuperar el canal como espacio público, mejorar la percepción de seguridad y enviar un mensaje a quienes han convertido sus taludes en botaderos y dormitorios improvisados.
Desde temprano, los comerciantes de la zona observaron cómo los operarios ingresaban al canal, desmontaban estructuras y comenzaban a llenar camiones con residuos. Algunos aprovecharon para acercarse a los funcionarios, preguntar cuánto duraría el operativo y sugerir que se ampliaran las intervenciones a otros puntos, como la avenida sexta y los alrededores de estaciones de transporte público. Para ellos, lo que ocurriera en el Comuneros tendría impacto directo en la movilidad, el comercio y la seguridad de su día a día.
La jornada se sintió también en Puente Aranda, localidad que comparte responsabilidad sobre el canal y que ya había adelantado otros operativos en tramos vecinos. En meses anteriores, ambas alcaldías habían coordinado intervenciones interlocales para limpiar basureros a cielo abierto, desmontar cambuches y sensibilizar a recicladores y habitantes de calle. Esta nueva acción en el Comuneros se leyó como un paso más en esa estrategia de trabajo conjunto, con la que se busca que los canales dejen de ser líneas divisorias y se conviertan en ejes de renovación urbana.
Los resultados, medidos en cifras, son contundentes: 20 cambuches desmontados, más de dos toneladas de residuos retirados, armas blancas incautadas y dosis de estupefacientes fuera de circulación. Pero, en clave local, el impacto va más allá. Con el canal despejado, los vecinos sienten que vuelve la posibilidad de caminar con menos miedo, de respirar un aire menos cargado de olores fétidos y de proyectar otros usos para estos espacios, como corredores verdes o rutas seguras para ciclistas y peatones.
En las conversaciones que siguieron al operativo, líderes comunitarios insistieron en que la megatoma en el Canal Comuneros debe ser el inicio de un plan sostenido de cuidado, y no una acción aislada. Plantearon la necesidad de reforzar la iluminación, instalar cámaras de seguridad, adelantar jornadas permanentes de limpieza y trabajar con colegios, empresas y residentes para que no vuelvan a arrojar residuos al canal. También propusieron fortalecer los canales de denuncia ciudadana para reportar rápidamente nuevos puntos de acopio de basuras o la reaparición de cambuches.
La Administración Distrital recogió estos mensajes y recordó que el Comuneros hace parte de una red de canales y quebradas que están siendo intervenidos en toda Bogotá. Operativos similares se han realizado en otros puntos de Los Mártires, en Kennedy y en Engativá, con resultados importantes en materia de recuperación de metros cuadrados de espacio público. La apuesta es que, con el tiempo, estos corredores dejen de asociarse con abandono y delincuencia y se conviertan en símbolos de una ciudad que se cuida y se reconoce a sí misma a través de sus espacios comunes.
La recuperación del Canal Comuneros, con dos toneladas de residuos retirados y 20 cambuches desmontados, marca un hito para las localidades de Los Mártires y Puente Aranda en Bogotá. El operativo interlocal refuerza la estrategia de megatomas en canales y espacios críticos, y envía un mensaje claro: el Distrito no renunciará a estos corredores. Para consolidar el cambio, autoridades y comunidad coinciden en la importancia de mantener la limpieza, denunciar puntos de basura y apoyar los programas sociales dirigidos a habitantes de calle. Solo así el Canal Comuneros podrá consolidarse como un espacio más seguro y digno en el mapa de la ciudad.
