El informe de la ANIF muestra que más de la mitad de los ocupados no cotizan al sistema pensional
En 2025 Colombia registró una informalidad laboral del 55,1 %, lo que de entrada es una señal positiva para el mercado de trabajo.
Pero estas cifras no implican de forma automática que los trabajadores estén acumulando semanas de cotización para pensión.
El centro de estudios ANIF advierte que el número de inactivos —personas que no han cotizado recientemente— viene creciendo y superó al de activos que sí cotizan de forma continua a mediados de 2024.
Para agosto de 2025 la brecha se ubicó en más de 1,2 millones de personas que se encontraban inactivas frente a quienes cotizaban. Esa discontinuidad pone en riesgo el sistema pensional y la protección de los trabajadores en la vejez.
Desde la óptica de política pública, esto implica que el simple indicador de informalidad no abarca dimensiones como la continuidad de los aportes, la acumulación de semanas o la estabilidad del empleo. Muchos trabajadores “formales” tienen una cotización frágil o interrumpida.
La mayor rotación laboral, los contratos temporales, la entrada y salida frecuente del mercado laboral formal, hacen que la cotización pensional sea más débil que el empleo formal mismo. Es decir: estar formal no garantiza estar protegido.
Para el sistema pensional, esta dinámica debilita la base contributiva: menos cotizantes continuos significan menor acumulación de recursos y mayor presión para que el Estado o las generaciones futuras compensen la brecha.
En resumen, Colombia enfrenta una doble cara: por un lado, la mejora aparente en formalidad; por otro, la fragilidad interna de esa formalidad en lo que respecta a cotización pensional. Reconocer esta realidad es clave para diseñar políticas efectivas de empleo y de seguridad social.
Aunque Colombia ha logrado reducir la informalidad laboral, la continuidad de las cotizaciones pensionales no ha acompañado ese avance. La intermitencia en los aportes representa un riesgo tanto para los trabajadores como para el sistema de pensiones. Es necesario reformular la mirada sobre la formalidad laboral: no basta con emplear formalmente si la cotización no se sostiene en el tiempo. Los retos de continuidad, acumulación y protección pensional deben entrar con fuerza en la agenda económica y social del país.
