Un atentado contra una estructura de transmisión en Chayani mantiene en alerta a Cajibío, Santander de Quilichao y otros municipios del norte del Cauca
Cajibío, uno de los municipios estratégicos del norte del Cauca por su cercanía a corredores como la vía Panamericana y su conexión con Popayán y el Valle del Cauca, enfrenta un nuevo riesgo sobre su red eléctrica. La Compañía Energética de Occidente (CEO) informó que una estructura de transmisión de alta tensión ubicada en el sector rural de Chayani fue blanco de un atentado con explosivos, lo que dejó en evidencia la fragilidad de la infraestructura energética que abastece a la región.
El hecho se registró el lunes 17 de noviembre y, según el reporte oficial, habría involucrado el uso de un dron cargado con explosivos. La detonación se produjo en una finca del sector de Chayani y afectó una torre de alta tensión que forma parte de la red que lleva energía a Cajibío y a otros municipios del norte del Cauca. Aunque no se registraron víctimas, la empresa catalogó el hecho como un atentado grave contra la infraestructura eléctrica regional.
Para evitar que la explosión se tradujera en un apagón, los equipos técnicos de CEO activaron maniobras de suplencia y redireccionaron cargas desde otras líneas de transmisión. Gracias a estas acciones, se logró mantener el servicio para los usuarios de Cajibío, Santander de Quilichao, Piendamó y otros municipios interconectados. Sin embargo, la empresa advirtió que la estructura dañada se mantiene inestable y a la espera de una intervención que solo será posible cuando haya condiciones de seguridad en la zona.
La advertencia del CEO es clara: más de 100.000 usuarios podrían verse directamente afectados si la red presenta nuevas fallas relacionadas con el atentado. Entre esos usuarios se encuentran hogares urbanos y rurales, comercios, pequeñas industrias, estaciones de servicio, instituciones educativas y centros de salud del norte del Cauca. En una zona donde la economía local combina agricultura, transporte de carga, comercio y servicios, la energía eléctrica es un insumo básico para mantener en marcha la actividad productiva.
Comerciantes de Cajibío y de municipios vecinos han manifestado su preocupación por el impacto que tendría un eventual apagón prolongado en sus ventas y actividades diarias. Las cámaras de conservación de alimentos, equipos de refrigeración, sistemas de iluminación y dispositivos de seguridad dependen de un suministro eléctrico continuo. Un corte en plena temporada de fin de año, por ejemplo, podría traducirse en pérdidas significativas para tiendas, restaurantes y pequeños negocios de la región.
Desde la perspectiva de las comunidades rurales, el caso reabre el debate sobre la calidad y el costo del servicio de energía en el Cauca. Informes recientes han señalado que la tarifa de CEO en el departamento se encuentra entre las más altas del país, mientras persisten problemas asociados a la vulnerabilidad de la red y a los efectos de la violencia sobre la infraestructura. Líderes sociales insisten en que la región necesita, al mismo tiempo, tarifas justas y medidas efectivas de protección para las torres y líneas de transmisión.
A nivel institucional, el atentado en Cajibío pone presión sobre las autoridades locales y departamentales para reforzar la coordinación con la Fuerza Pública y con la empresa de energía. La meta es evitar que la red eléctrica se convierta en un objetivo recurrente de grupos armados y garantizar que la población del norte del Cauca no quede expuesta a apagones masivos que afecten su economía y su calidad de vida. En ese sentido, lo que ocurra en las próximas semanas en Chayani será clave para medir la capacidad de respuesta del Estado y del operador frente a este tipo de amenazas.
El atentado contra la red eléctrica en Cajibío confirma que la infraestructura energética del norte del Cauca enfrenta una doble presión: por un lado, la acción violenta de grupos armados, y por otro, la necesidad de garantizar un servicio estable y sostenible para hogares y empresas. Blindar las torres de alta tensión en Chayani y fortalecer la seguridad de la Compañía Energética de Occidente en Cajibío, Santander de Quilichao y municipios vecinos será determinante para proteger la economía local y asegurar la energía que mueve al Cauca.
