sáb. Feb 21st, 2026

Uribe, Cepeda y Cambio Radical responden propuesta

Colombia vive un momento crucial en el camino hacia las elecciones presidenciales de 2026. El abogado y precandidato presidencial Abelardo de la Espriella lanzó una propuesta que ha sacudido el panorama político nacional: realizar una encuesta entre todos los aspirantes de la oposición antes del 10 de diciembre, evitando así la consulta interpartidista programada para marzo del próximo año.

La iniciativa ha generado reacciones inmediatas en el escenario político colombiano. Desde el expresidente Álvaro Uribe hasta senadores de diferentes partidos, las voces se han pronunciado sobre esta alternativa que busca unificar la oposición al gobierno del presidente Gustavo Petro de cara a las elecciones presidenciales que definirán el futuro del país.

En Bogotá, Medellín, Cali y otras ciudades de Colombia, líderes políticos evalúan las implicaciones de esta propuesta. El debate no solo afecta a los candidatos presidenciales sino también a las estrategias electorales de partidos como el Centro Democrático, el Partido Conservador, Cambio Radical y el Partido Liberal, que enfrentan decisiones cruciales en los próximos meses.

La propuesta de De la Espriella, presentada en entrevista con la revista Semana, establece condiciones claras para participar en la encuesta. Todos los precandidatos que se identifiquen con la democracia, la libertad y la institucionalidad podrían inscribirse, siempre que no hayan pertenecido al círculo del presidente Petro ni trabajado en su gobierno. Tres firmas encuestadoras colombianas reconocidas realizarían el estudio, que sería auditable y verificable para garantizar transparencia. Los participantes deberían comprometerse a apoyar al ganador en la campaña presidencial hacia 2026.

El precandidato argumentó que Colombia podría ahorrar recursos significativos evitando la consulta interpartidista, dinero que el Estado podría destinar a otras prioridades. Además, señaló que aspirantes sin posibilidades reales de ganar la presidencia podrían redirigir sus esfuerzos hacia candidaturas al Congreso de la República, fortaleciendo así la presencia opositora en el legislativo. La propuesta refleja una visión práctica sobre cómo optimizar recursos políticos y económicos en un momento crítico para Colombia.

Desde Medellín, el expresidente Álvaro Uribe expresó su opinión favorable sobre la iniciativa. El líder natural del Centro Democrático calificó la propuesta como “generosa” y muestra de “preocupación de país”. Uribe enfatizó que Colombia necesita un diálogo constante entre quienes defienden la democracia y la libertad para enfrentar lo que describió como “la opción comunista de corte stalinista”. Su respaldo otorga peso significativo a la propuesta en el panorama político nacional.

En Bogotá, los senadores del Centro Democrático reaccionaron con matices diferentes. María Fernanda Cabal manifestó su adhesión inmediata, afirmando que Colombia necesita definiciones urgentes y no puede seguir posponiendo decisiones cruciales de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Miguel Uribe Londoño coincidió en la necesidad de diálogo amplio para identificar un candidato presidencial de consenso que pueda competir efectivamente. Paloma Valencia, por su parte, insistió en que el Centro Democrático debe definir pronto su candidato propio antes de negociar acuerdos más amplios para la consulta de marzo.

El senador conservador Efraín Cepeda, desde el Congreso de la República en Bogotá, expresó su respaldo a la exploración de alternativas. Cepeda destacó como “fundamental” reconocer a quienes promueven la unión respetando los procesos internos de cada partido político. Su llamado a explorar caminos y fechas para construir “un gran candidato de unidad nacional” refleja la apertura del sector conservador hacia mecanismos flexibles de cara a las elecciones presidenciales que definirán el rumbo de Colombia.

Mauricio Gómez Amín, senador del Partido Liberal, presentó una posición intermedia desde Bogotá. Si bien calificó la propuesta como “bienvenida”, reafirmó que su partido está “convencido de que la unidad debe construirse con la participación de la gente”. Gómez Amín argumentó que la consulta popular de marzo representa la mejor forma de garantizar que los colombianos, desde Bogotá hasta los municipios más alejados, sean protagonistas directos en la elección del candidato presidencial que enfrentará al petrismo en 2026.

La oposición más contundente llegó desde Cambio Radical. El senador Carlos Abraham Jiménez, en declaraciones desde el Congreso, defendió la consulta popular como mecanismo democrático que otorga mayor legitimidad al candidato elegido. Jiménez refutó los argumentos económicos señalando que la consulta no representa gasto adicional porque coincide con las elecciones del Congreso de la República. En tono confrontacional, sugirió que la propuesta de encuesta responde al temor de algunos precandidatos ante competidores específicos.

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