sáb. Feb 28th, 2026

Mary Luz Herrán rompe con el partido de Petro

La tormenta política que estalló dentro de Colombia Humana tiene epicentro en Bogotá. Desde la capital, donde se realizó la polémica asamblea del Ágora y donde se concentran las decisiones del Pacto Histórico, se conoció la renuncia de Mary Luz Herrán, exesposa de Gustavo Petro y dirigente clave del petrismo. Su salida se produce en un momento crucial: mientras el gobierno intenta consolidar mayorías en el Congreso, el partido que llevó a Petro a la Casa de Nariño enfrenta cuestionamientos por su democracia interna y el riesgo de quedar rezagado en la carrera hacia las elecciones regionales y nacionales de 2026.

La renuncia de Herrán, radicada el 16 de octubre y aceptada el 25 de noviembre, llega después de semanas de tensión en la sede nacional de Colombia Humana en Bogotá. Allí se discutieron las decisiones de la asamblea del Ágora, punto neurálgico del proyecto de unificar al Pacto Histórico en un solo partido antes de las próximas contiendas electorales. De acuerdo con la dirigente, en esa asambleaa la que llegaron cientos de militantes desde localidades de la capital y municipios vecinos de Cundinamarca— se cometieron irregularidades al momento de definir el quórum y de votar artículos clave de los estatutos. Desde su perspectiva, esas decisiones terminaron beneficiando a sectores que controlan la estructura en Bogotá y que hoy se proyectan hacia 2026.

El impacto local es evidente: en barrios del sur, de la localidad de Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar o en municipios como Soacha y Chía, donde Colombia Humana había construido tejido social desde antes de la victoria presidencial, la salida de Herrán se lee como una señal de que la dirigencia capitalina no está escuchando a las bases. Esa percepción podría pesar en la movilización de cara a futuras campañas. En términos institucionales, el llamado de atención del Consejo Nacional Electoral, que dejó inicialmente por fuera a Colombia Humana de la fusión del Pacto Histórico por problemas en las convocatorias, obliga a corregir rumbo desde Bogotá. Herrán había propuesto, precisamente, declarar nula la asamblea y escuchar a quienes impugnaron las decisiones para evitar sanciones que terminen afectando las listas al Concejo, Asamblea y Congreso.

Mientras tanto, Colombia Red Profunda, la nueva apuesta de Herrán, se mueve entre la capital y las regiones. La idea es articular nodos en localidades bogotanas y en ciudades como Bucaramanga, Barranquilla o Cali, así como en municipios intermedios donde el petrismo tuvo alta votación en 2022 pero hoy siente que perdió representación en las decisiones nacionales. Para el Pacto Histórico, lo que ocurra en Bogotá será determinante. La ciudad concentra parte importante del electorado progresista y será escenario clave en las definiciones de listas y coaliciones de 2026. Si la crisis de Colombia Humana se profundiza y surgen más disidencias, la coalición podría enfrentar disputas internas que debiliten su capacidad de retener la Alcaldía y de sumar curules en el Concejo de la capital.

Por ahora, las directivas no han anunciado cambios de fondo tras la renuncia de Herrán, pero en las bases se habla de la necesidad de una “nueva lectura” de Bogotá: escuchar a las organizaciones sociales, revisar los mecanismos de elección de delegados y garantizar espacios de participación para liderazgos que, como el de la

El caso de Mary Luz Herrán muestra que la disputa por el rumbo de Colombia Humana no es un asunto abstracto, sino una pelea con efectos concretos en Bogotá y en la Sabana, donde se libra una parte decisiva de la política nacional.

De cómo se gestione esta crisis dependerá en buena medida la capacidad del petrismo para mantener su influencia en la capital, responder a las expectativas de sus votantes y llegar con una casa ordenada a la carrera electoral de 2026, en la que el Pacto Histórico aspira a revalidar su fuerza en las urnas.

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