Mesa concertación salarial 2026 inicia con polémica
El salario mínimo en Colombia para 2026 está en el centro de un intenso debate nacional después de que el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, revelara estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo que sugieren que un salario digno para una familia colombiana de cuatro personas debería ubicarse en tres millones de pesos. Esta propuesta ha generado reacciones inmediatas tanto de apoyo como de rechazo en diferentes sectores del país.
La discusión sobre el aumento del salario mínimo en Colombia llega en un momento crucial para la economía nacional, cuando millones de trabajadores colombianos enfrentan el incremento del costo de vida y la inflación que ha afectado su poder adquisitivo. La cifra propuesta representa un incremento considerable respecto al salario mínimo actual, lo que ha despertado inquietudes en el sector empresarial colombiano.
Las negociaciones para definir el salario mínimo 2026 en Colombia prometen ser de las más complejas en años recientes, con posiciones encontradas entre el Gobierno nacional, los representantes de los trabajadores y los gremios empresariales del país.
El ministro Antonio Sanguino explicó en rueda de prensa que los cálculos de la OIT para determinar el salario digno en Colombia se basan en un análisis detallado del costo de vida real que enfrentan las familias colombianas actualmente. Este estudio incluye los gastos esenciales que requiere un hogar promedio en el país: alimentación, vestuario, vivienda, servicios públicos, salud, educación y otros rubros fundamentales para mantener una calidad de vida básica.
El funcionario destacó que “aún le debemos a los trabajadores un salario mínimo vital”, enfatizando que existe una brecha significativa entre los ingresos actuales de los trabajadores colombianos y lo que realmente necesitan para vivir dignamente. Esta declaración refleja la posición del Gobierno de Colombia de priorizar el bienestar de las familias trabajadoras en las próximas negociaciones salariales.
La propuesta de incremento salarial llega cuando los trabajadores colombianos han visto deteriorado su poder adquisitivo debido al aumento sostenido de precios en productos de la canasta básica, servicios y arriendos en las principales ciudades del país. Según datos económicos recientes, el costo de vida en Colombia ha experimentado incrementos que superan los aumentos salariales de años anteriores.
Sin embargo, la reacción del sector empresarial colombiano no se hizo esperar. El gremio Aliadas, que agrupa a importantes empresarios del país, expresó su rechazo a la propuesta, argumentando que un aumento del salario mínimo en Colombia de esta magnitud “sin datos, sin ley y sin diálogo real” sería contraproducente para trabajadores, empresas y la economía nacional en general.
Los empresarios colombianos citaron el Convenio 131 de la OIT, el mismo organismo internacional mencionado por el Gobierno, señalando que este documento establece que el salario mínimo debe encontrar un equilibrio entre las necesidades de los trabajadores y factores económicos como la productividad empresarial, el nivel de empleo formal en Colombia y la capacidad real de las empresas del país para asumir incrementos salariales significativos.
Según Aliadas, mejorar los ingresos de los trabajadores colombianos solo será sostenible en el tiempo si paralelamente se protege la viabilidad de las empresas colombianas y se fomenta el empleo formal en el país. La organización empresarial argumenta que incrementos salariales desconectados de la realidad económica de Colombia podrían generar efectos negativos como aumento del desempleo, mayor informalidad laboral y cierre de empresas, especialmente pequeñas y medianas.
Los expertos en economía laboral en Colombia coinciden en que el debate sobre el salario mínimo 2026 requiere considerar múltiples variables: inflación, productividad, competitividad de las empresas colombianas, empleo formal y sostenibilidad fiscal del país. Sin un entorno macroeconómico estable en Colombia, advierten, las mejoras salariales podrían no sostenerse en el mediano y largo plazo.
La mesa de concertación del salario mínimo en Colombia para 2026 iniciará próximamente sus sesiones oficiales, donde representantes del Gobierno colombiano, las centrales obreras y los gremios empresariales deberán negociar y buscar un acuerdo que beneficie a todas las partes. El resultado de estas negociaciones impactará directamente a millones de trabajadores colombianos que devengan el salario mínimo y marcará precedentes importantes para la política laboral del país.
El desafío para Colombia está en encontrar un punto de equilibrio que permita mejorar realmente las condiciones de vida de los trabajadores sin comprometer la estabilidad económica, la generación de empleo formal y la sostenibilidad de las empresas nacionales. Las próximas semanas serán decisivas para conocer cuál será finalmente el salario mínimo en Colombia para 2026.
