sáb. Feb 28th, 2026

Un inmueble en Hacienda Fontanar, las marcas de lujo y una transacción en un club para adultos avivan la polémica

En medio de la intensa polarización política que vive Colombia, el informe financiero de la Unidad de Información y Análisis Financiero sobre Gustavo Petro llegó a Bogotá como un nuevo tema de discusión. El documento, elaborado después de que el propio presidente solicitara que se conociera su historial bancario, está fechado el 17 de junio de 2025 y reúne más de 30 páginas con movimientos realizados entre 2023 y mediados de 2025. Su contenido, aunque técnico, rápidamente trascendió al debate público en la capital y en municipios como Chía.

El reporte señala que el mandatario mantiene productos en instituciones como Scotiabank, BBVA, Banco Agrario, Confiar y Sudameris, pero que solo dos cuentas registran una actividad constante y significativa. Entre ellas destaca una cuenta AFC usada para el pago de cuotas hipotecarias de un inmueble en Hacienda Fontanar, conjunto residencial ubicado en Chía, al norte de Bogotá. Esta mención ha puesto a esa zona de la sabana en el centro de las conversaciones sobre el patrimonio y el estilo de vida del jefe de Estado.

Uno de los pilares del informe son los ingresos por salario presidencial. La UIAF detalla que el Ministerio de Hacienda consignó más de 1.124 millones de pesos entre 2023 y mediados de 2025, exclusivamente por la remuneración del cargo. Las consignaciones mensuales, que fluctúan entre 26 y 48 millones de pesos, ofrecen una imagen precisa del nivel de ingresos que se maneja desde la Casa de Nariño. El documento aclara, eso sí, que la revisión no abarca el año 2022, lo que deja fuera los registros previos a la consolidación del periodo analizado.

El reporte también se detiene en la operatividad de las cuentas. En los registros aparecen tres personas autorizadas para manejar tarjetas débito asociadas a los productos del mandatario: Jesusita Quirós, Laura Sarabia y Angie Rodríguez. En un país donde la confianza y la cercanía al presidente se convierten rápidamente en tema de conversación, el dato ha sido leído como una muestra de quiénes integran el círculo de máxima responsabilidad en el manejo del dinero. Desde lo técnico, la UIAF simplemente documenta quiénes pueden disponer de los fondos.

En la capital y en la opinión pública nacional ha llamado la atención la estructura de los egresos. El informe consigna pagos automáticos de servicios públicos, cuotas escolares y planes de salud, que se cargan de forma periódica a las cuentas del presidente. Estos rubros se interpretan como parte de los gastos recurrentes de cualquier hogar con ingresos altos, pero el interés ciudadano se concentra más en los consumos que se salen de la rutina.

El documento también registra compras en marcas de lujo como Gucci, Prada y Ralph Lauren, además de consumos en establecimientos de Portugal e Italia. Aunque la UIAF no hace valoraciones políticas ni éticas, la información ha sido utilizada por sectores críticos para cuestionar la coherencia del Gobierno frente a su discurso sobre desigualdad y austeridad, mientras que simpatizantes insisten en que se trata de gastos personales financiados con ingresos debidamente reportados. Este choque de interpretaciones se siente con fuerza en Bogotá y en los escenarios de opinión nacional.

El punto más polémico del informe es la mención de una transacción vinculada a Ménage Strip Club, un establecimiento para adultos. La referencia se convirtió en tendencia en redes sociales, con debates sobre moral privada, imagen institucional y límites del escrutinio ciudadano. Sin emitir juicios, la UIAF incorpora el dato en el listado de movimientos bancarios, y es la opinión pública la que se encarga de amplificarlo. Así, el historial financiero de Gustavo Petro pasa de las tablas y gráficos técnicos a ser tema de conversación en medios, plazas públicas y barrios de la capital.

Con la difusión del informe de la UIAF sobre las cuentas bancarias del presidente Gustavo Petro, que detalla su salario, el crédito de vivienda en Hacienda Fontanar, los pagos recurrentes de servicios y educación, las compras en marcas de lujo y la polémica transacción asociada a un club para adultos, Bogotá y Chía se convierten en epicentro del debate sobre transparencia y estilo de vida de los gobernantes. En un escenario de alta confrontación política, las búsquedas sobre “informe financiero de Gustavo Petro”, “UIAF”, “Hacienda Fontanar Chía” y “gastos del presidente” reflejan el interés creciente de la ciudadanía por conocer cómo se mueven las finanzas de quienes dirigen el país.

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