Prados de Alcalá, epicentro del susto

Tunja vivió una mañana de tensión por la aparición de una volqueta con 24 tatucos a pocos metros del Batallón Simón Bolívar, en el barrio Prados de Alcalá. La respuesta rápida de autoridades evitó víctimas y permitió la detonación controlada.
La Alcaldía y la Gobernación activaron planes de contingencia, cerraron vías y pidieron a la comunidad reportar cualquier rastro del vehículo y sus ocupantes. Según la Policía Metropolitana, el automotor fue abandonado hacia las 5:00 a. m. y presentaba una plataforma artesanal para el lanzamiento de cilindros. En minutos se acordonó Prados de Alcalá.
La detonación controlada se realizó con personal antiexplosivos; hubo daños en alojamientos dentro del batallón y afectaciones a un carro. No se reportaron víctimas. Autoridades de Boyacá ofrecieron hasta 100 millones de pesos por información que lleve a los responsables y reforzaron patrullajes en la capital.
Fuentes locales señalan que la volqueta habría sido comprada días atrás y adaptada en la ciudad, con arena para camuflar el montaje de los artefactos. La Fiscalía sigue las pistas. La Alcaldía de Tunja y organismos de socorro difundieron instrucciones de seguridad para residentes de Prados de Alcalá y barrios aledaños, con líneas de atención.
Medios regionales y nacionales publicaron imágenes del operativo, así como videos del abandono del vehículo y del momento de la explosión controlada. El cerco informativo permanece abierto ante la posibilidad de capturas en las próximas horas y nuevas medidas de seguridad en la ciudad.
Tunja refuerza vigilancia en accesos, terminales y zonas industriales mientras continúa la investigación. La prioridad: prevenir réplicas y restaurar la tranquilidad. El tema sigue en desarrollo.
